domingo, 29 de octubre de 2017

¿Permanencia?


¿Permanencia?


Si pasa el río
Si pasa la flor
y el rocío
Si pasa la caricia
Si pasa la ilusión
y el delirio
Si pasa tu amor
y pasa el mío
Si pasa el llanto
y el enojo
Si pasa la cuna
y la inocencia
Si pasa la pasión
y el hastío
Si pasa el viento
y el hechizo
Si todo pasa
¿sólo la muerte?
¿sólo la muerte?
¿sólo la muerte
llega para no pasar
 y  permanecer?


Aloma Sellanes
junio 2017

jueves, 2 de marzo de 2017

EN ESTE TIEMPO DE AMARNOS POR UN RATO



EN ESTE TIEMPO DE AMARNOS POR UN RATO
No me atrevo a llamarte…
no sé qué decir después del hola,
porque conozco la respuesta cuando te pregunto cómo estás
porque en cada huequito de las palabras está ella… ella, que ya no está.
Y en este tiempo de amarnos por un rato,
en estos tic tacs de intolerancia y egoísmo, en los que mirar por el otro
no es una opción, ese amor que se tuvieron
es mucho más sagrado que cualquier religión
El jazmín que floreció de sus manos
y que sus manos no pudieron recoger
es la señal de la dulce y amarga apuesta  
de un más allá posible
en un aquí inexistente
No me atrevo a decirte
que en este tiempo de amarnos por un rato
esos más de sesenta años que compartieron
fueron una extraña bendición
porque para vos no es tiempo de agradecer
sino de echarla de menos
en cada segundo y en cada rincón
                                                                                                           
Aloma Sellanes
Diciembre 2016 

Para Jorge y Matilde, cuyos dos nombres al mencionarlos, siempre tuvieron un solo sonido, mágico e indivisible y cuya historia inspiró este poema.- 

martes, 28 de febrero de 2017

¿Cuántos mostramos solidaridad con su solidaridad?

Uno de cada siete seres humanos del planeta observó la entrega de los premios Oscar la noche del domingo pasado. De esa enorme cantidad de personas, seguramente un porcentaje abrumador hizo comentarios directos o virtuales sobre el insólito final de la ceremonia de los premios al cine más famosos del mundo.
¿Cuántos hablamos de la ausencia del director de cine iraní, Asghar Farhadi (confieso que tuve que buscar su nombre porque no lo sabía) en protesta por la actitud de la actual administración estadounidense contra los inmigrantes? ¿Cuántos mostramos solidaridad con su solidaridad?
La política xenófoba del número uno (!?) de los EE.UU., quizás promueve muchas bromas y demasiados memes, pero la gravedad del discurso debería ponernos a todos en alerta máxima, aunque cierto es que poco podemos hacer frente a potencias mundiales -Estados Unidos, China, Rusia- con deleznables gobernantes.
El primer meme por la equivocación con La La Land y Moonlight, llegó un instante después de haberse cometido. Estas líneas las escribo un día y medio después que Farhadi protestó con su ausencia. Me siento culpable.-

Aloma Sellanes

28/2/17

jueves, 9 de febrero de 2017

sábado, 21 de enero de 2017

El poema de mamá

Empezaste a escribir después que yo y cuando me mostraste lo que escribías lo hiciste con el pudor de una adolescente. Ahí se invirtieron un poco los roles porque si bien yo era muy joven, ya llevaba algunos años recorriendo los ilimitados senderos de una hoja de papel, blandiendo como espada una lapicera. No escribiste muchos poemas pero todos estuvieron cargados de una profunda tristeza y melancolía. Los he guardado pero no los leo muy seguido, comprenderás por qué… perdoname la cobardía. Un sábado 21 de enero como hoy, pero del 93, festejamos tu último cumpleaños. Después quedó el sabor a vacío de pasar por ese día, tu día, sin vos. Este será uno más, pero con un toque distinto… estoy publicando uno de tus poemas, para que algunos ojos más, no creas que muchos, lean lo que un día escribiste… y añadiré una foto sacada con un celular, (sí, con un teléfono) de tus manuscritos y una de las dos juntitas, con cierta vanidad, o una de vos sola, corresponde más… También intentaré responder a tu pregunta final.

Sín título
Íride Zibechi (alrededor de 1992)

¡Cuántos se han ido!
¡Cuántos se están yendo!
Y yo he vivido
¿Cómo? ¿De qué manera?
¿Cómo he sido? ¿cómo soy?
Quise escalar montañas
Y solo subí escalones
Quise danzar y solo he bailado
Amé y no fui amada…
Quise ser mejor y he fracasado…
Pero te tengo a ti
Y a los que tú tienes
Entonces… al diablo con la montaña,
con la danza y con el amor
¡Tú sos mi amor! Mi flor
Mi todo
El árbol que he plantado y me cobija
Que me ha dado los frutos más dulces,
Más tiernos, más queridos

La puerta de entrada
Me la han abierto hace 66 años
Y estoy frente a la cancel
Ese es mi humilde y simple recorrido por la vida
Y ahí estoy de pie, esperando ¿cuánto? ¿cómo?
Cuando la traspase caminaré hacia el fondo
Lentamente
Buscando a unos viejos queridos que esperan a tres hijas
A un perro negro con ojos muy brillantes… y puede suceder
¿quién lo sabe?
Tal vez suba a la montaña, tal vez dance… tal vez…
¿tú que crees?

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¿Qué creo, mamá?... pues creo que en ese desconocido más allá, tu admirado Fred debe haber llegado con sus pies alados muchas veces hasta ti para hacerte deslizar por una pista que, como los deseos, no tiene límite…  Y creo también que habrás escalado montañas y llegado a las cimas más altas, recordando al monje que una vez las atravesó huyendo y a quien quisiste homenajear dándome un nombre que luego no me pusiste, pero que igual marcó positivamente mi vida.
… Y finalmente, para cambiar esa sentencia tan pesimista sobre el amor… me animo a asegurar  que en ese lugar distinto habrás hallado el amor con sabor a eternidad que aquí no pudiste encontrar…
Te quiero, ma.


jueves, 22 de diciembre de 2016

Una banalidad bastante repetida, “todos queremos ser rubios y de ojos celestes,” pues cuatro de los hombres que más le dieron al mundo en las últimas décadas han distado mucho de serlo. Por tener el atisbo de una pizca de su espíritu y su intelecto cambio ojos y pelo (ahora medio gris, advierto)                                                                                                                                                                                                                                                                                    

viernes, 16 de diciembre de 2016

ALEPO - EL MUNDO DEBE PARAR

A veces cuando uno habla del dolor de los otros puede pensarse que es un dolor virtual, no auténtico, un dolor cómodo que se deja ir sobre un papel con la tinta de una lapicera o se tipea sin sobresaltos en el teclado de una computadora. Tal vez haya algo de cierto. El sufrimiento de los que están lejos no altera nuestras actividades, no modifica nuestras agendas, no trastoca nuestros planes. Sentirse un puntito intrascendente en el mar de 7 mil millones de seres tiene sus ventajas, pone a resguardo de hacer, justifica el silencio, fomenta la dedicación a actividades banales que alivian de antemano cualquier dolor de cabeza.

Por todo eso… ¿será real mi sentimiento de dolor por Alepo? ¿Será verdadero mi llanto desconsolado de ayer, sola, frente a una pantalla que me mostraba mensajes de habitantes de la devastada ciudad siria despidiéndose? ¿Será tan poderoso mi ego que solo busco reunir unas cuantas palabras acertadas para que un puñado de gente me diga que escribo bien? ¿Seré tan abyecta? ¿Es posible la empatía con gente que nunca he visto y con la que seguramente tengo muy poco en común?

¿Poco en común? ¿Qué gran diferencia puedo tener con las madres que ya no saben cómo impedir que las balas malditas les arrebaten a sus hijos? ¿Qué distancia inabarcable puede separarme de las abuelas que ya no pueden ver los juegos felices de sus nietos?... Estas comparaciones con las que me involucro podrían hacerse más amplias y así comparar los sentimientos de padres, novias, hermanos, esposas, tías, amigos…  humanos, los sentimientos de  todos los humanos de allá con los de los humanos de acá… hasta concluir que en común,  tenemos todo.

Por eso, habría que parar el mundo. Detener todo en todos lados. Permitimos ya varios genocidios… ¿cuándo va a llegar el tiempo en que pongamos toda nuestra fuerza en que no haya ni uno más? Hay que concertar un paro general del mundo, que el día en que la Tierra se detuvo deje de ser un título cinematográfico, y pase a ser la reacción sin precedentes de todos los humanos frente al cruel ataque a un pueblo. Hoy podemos, como nunca antes, lograr que las ideas corran a ritmo de vértigo… entonces podríamos unirnos para que un planeta estático y en vigilia espere que el silencio de la paz venza al tronar de la guerra. Que paren todos y que en primera línea estén los ciudadanos de los países más poderosos, principales, aunque no únicos, responsables  de esta situación desesperada, de este caos incontrolable. Que paren todos y que quienes no lo hagan sientan el peso en sus conciencias de haber traicionado a la humanidad.

Y acomodo un verso de un poeta de estos rumbos: fuera locura, pero hoy lo haría. Si todos los muertos inocentes fueron obra de la sensatez, es hora de volverse un poco locos e intentar transformar la realidad con actos extremos de solidaridad y compasión. Por la vida en Alepo. Por la vida.-

Aloma Sellanes
15/12/16