sábado, 25 de junio de 2016

Hacia vos todos los insultos
Todos
Desde los que digo a menudo
cuando algo me sale mal
Hasta los soeces por demás
que nunca me surgen
Te insulto por ser única en el arte de separar
Te maldigo por tu culpa
de hacernos vivir siempre expuestos a alguna orfandad
A vos, desgarradora indecente
te querría enfrente
para embestirte con toda mi bronca
y toda mi rebeldía
A vos, hija infame de un dios indigno
te querría enfrente
para atropellarte con una locura endemoniada
sabiendo que no te puedo derrotar
A vos, zarpazo vil a la felicidad
A vos, muerte

No te dejo de insultar

Aloma Sellanes
24 de junio de 2016

miércoles, 22 de junio de 2016






(Escrito frente al dolor de los refugiados, de los desplazados, de los que buscan desesperadamente un lugar para vivir sin tormentos. Ninguno de nosotros puede tener la certeza de no convertirse en refugiado alguna vez. 21 de junio de 2016 )

domingo, 5 de junio de 2016

domingo, 1 de mayo de 2016

miércoles, 20 de abril de 2016

NUESTRA ACCIÓN


Estos días la naturaleza se está expresando de forma airada en distintas partes del planeta. Un fuerte terremoto en Ecuador con doloroso número de víctimas mortales, otro en Japón, tan castigado últimamente; un tornado en Uruguay donde los vientos redujeron casi a escombros buena parte de una ciudad del interior del país, el que también está sufriendo, al igual que Argentina, inundaciones de enorme magnitud.
Muchos ven en estas manifestaciones naturales, castigos que el ser humano merece por sus actos inadecuados y muchas veces violentos, contra el ambiente en el que vivimos. Otros, indican que catástrofes naturales han habido a lo largo de toda la historia.
Lo cierto es que, más allá de nuestra incidencia puntual en estos últimos acontecimientos trágicos, nuestro comportamiento en el planeta dista mucho de ser el admisible. A nivel individual, no siempre tenemos conciencia de que pequeños actos pueden ser atentatorios contra el hábitat que todos compartimos. A nivel colectivo, muchas veces nos permitimos conductas al amparo de la masa que son, lisa y llanamente, agresivas. Pero sin dudas, es a nivel de las grandes corporaciones,  en su carrera desaforada de acumulación de ganancias, de las grandes multinacionales despojadas de toda ética, que encontramos a los mayores responsables de los daños que, en muchos casos irreversibles, se le están causando al planeta. Desprecio y condena hacia los gobiernos que por acción u omisión, se vuelven actores o cómplices de estos atentados.
Por el bienestar de todos, y sobre todo por la existencia misma de las generaciones futuras, tendríamos que valernos de la decencia, la indignación y el coraje necesarios como desactivar a esos monstruos voraces movidos a impulsos de una maquiavélica codicia. Cada uno de nosotros debería preguntarse si, incluso sin advertirlo, algunos de nuestros comportamientos no alimentan a esos gigantes cuyos pasos aplastan la dignidad humana y la posibilidad de un porvenir viable para los seres humanos que vendrán después que nosotros, a quienes no debemos ver como seres lejanos, son nuestros hijos, los hijos de nuestros hijos, y así sucesivamente.
Se ha llegado a un punto donde el verbo más alabado es POSEER. Se lo ha colocado en un altar profano, ha pasado a ser un verbo de culto; por poder conjugarlo en primera persona, no  importa traspasar la barrera de lo ilegal, se anda a los abrazos con la corrupción, y se atenta contra un planeta maravilloso y el resto de sus habitantes, inocentes criaturas que jamás serían capaces de abusar de él. Nos creímos el cuento de animales superiores que nosotros mismos inventamos, cuando en realidad hay acciones de muchos de nuestra especie que nos colocan en el último escalón, oscuro, muy oscuro.  
El margen de tiempo cada vez es más chico y cada vez más impostergable que se refuerce la acción de una conciencia colectiva tan ética como bondadosa. Cada uno de nosotros es una célula que puede tener incidencia en el comportamiento de todo el organismo. Pensemos que las acciones dignas que hoy realicemos serán las que harán viable la llegada de nuevos humanos  a este mundo después que nos hayamos ido. Alejémonos de quienes ocupan ese último escalón y busquemos el ejemplo de aquellos que han honrado a la especie con palabras y procederes que bien pueden servirnos de guía.
Es cierto que los monstruos son muy difíciles de derrotar. Pero cada uno de ellos está formado por infinidad de pequeñas células. Si cada una se rebela tal vez podamos lograr el gran estremecimiento que coloque a la humanidad en un eje de bondad donde lo único que importe poseer, sean los altos valores intangibles pero enaltecedores, capaces de poner como prioridad el respeto por el planeta, por los demás y por nosotros mismos.-

Aloma Sellanes
19/4/2016


miércoles, 13 de abril de 2016

Galeano

Y un día, hace hoy 365 soles, o 366 para adherirse a exactitudes matemáticas que poco le interesan a la literatura, el hombre que hacía con las palabras, envidiables juegos, se escabulló de la vida entre el humo y quienes lo leían se quedaron huérfanos, porque siempre hay escritores para recurrir, pero hay orfandades que no las curan ni las más portentosas y soberbias bibliotecas.
Hoy la ciudad amaneció con el humor de una lluvia medio prepotente, medio airada, será porque anda en su busca desde hace un año y sin él, como mucha gente, se siente expugnable y desamparada… tal vez como esa misma gente sienta que se ha quedado sin voz, al quedarse inmóvil para siempre la mano que tanto fue y vino por papeles de variado talle.

Usted escribió hace tiempo que a los muertos se los trae cuando se los nombra, pues bien, lo nombro, lo nombran, lo nombramos, Eduardo Galeano.-

Aloma Sellanes
13 de abril de 2016
 

sábado, 9 de abril de 2016

LA DUDA


La noticia del alejamiento temporal, aunque bien podría ser definitivo, de Julio Bocca de la dirección del Ballet del Sodre ha causado un gran impacto en el país, poco habitual tratándose de un hecho que tiene que ver con una actividad cultural y aún más inaudito cuando se trata del arte de la danza, considerado de interés exclusivo de las élites, por muchos.
En un país en el que el fútbol y especialmente los futbolistas se han convertido en el principal disparador de debates y discusiones, que un bailarín de ballet esté por un momento en la mira, no deja de ser sorprendente.
Hasta se ha llegado a iniciar una campaña de firmas para pedirle a la ministra de Educación que haga todos los esfuerzos para que Bocca no se vaya.
No cabe duda que la dimensión que el director argentino le ha dado al ballet nacional hubiese sido casi imposible de lograr sin su gestión. El posicionamiento internacional de la compañía y la respuesta del público a las presentaciones son la expresión más contundente del éxito logrado.
¿Cómo entonces no hacer el mínimo esfuerzo de sumar una firma para intentar que un verdadero genio continúe iluminándonos con su arte?
Aquí la duda.
Antes de colocar la inicial que sirve para que se desplieguen todos mis datos y con un solo click, convertirme en parte de la campaña, me asaltaron algunos comentarios que podrían resumirse en una frase: “Julio Bocca trata muy mal.”
¿Es así? Y si realmente lo es ¿por qué? La compañera ideal de un talento inigualable siempre debería ser una humanidad sin ambages, y hacer gala de una exigencia implacable no convertirse en sinónimo de destrato y crueldad, siendo esto válido para todo ámbito y toda circunstancia. Y bajo concepto alguno debería aceptarse que un humano, aunque brillante, humille a otro humano, so pretexto de que lo está ayudando a sacar lo mejor de sí mismo. Y eso vale para el que trabaja aquí, en este rinconcito poco conocido del mundo, como el que lo hace en donde las luces iluminan con singular esplendor. No deberíamos perder más tiempo en erradicar de la faz de la tierra, la cultura de la competencia feroz.
Para transferir los conocimientos a los demás, la mayor exigencia, sí, pero unida a la compasión y a la empatía. El destrato nunca debería ser una opción válida ni el talento brindar impunidad a excesos dictatoriales.
La página sigue abierta. Quiero excelencia. No quiero, mortificación.-
Aloma Sellanes
9/4/16